Sueño para el invierno: Capítulo 9 “Algo está pasando aquí, creo”

Almendras recuerda que (…)


Por: Gregorio Laocoonte
24 Julio 2008 2 Comentarios Comparta: Linkae | Guardar

Almendras recuerda que la última vez que estuvo con Julián, él la guió hasta un café y ambos se sentaron en una de las mesas de la calle. Al rato llegó un sujeto. El sujeto era espigado y sombrío, se sentó junto a Almendras, y al cabo de un rato la invitó a marcharse con él. Caminaron tres o cuatro o cinco cuadras, hasta un edificio blanco. El sujeto llamó a un departamento, y luego subieron hasta el cuarto piso. Allí Almendras se acostó en una camilla durante cuarenta minutos y después salió caminando. Volvió al café donde la esperaba Julián, y luego ambos caminaron hasta los tribunales y allí ella esperó la micro (y Julián no paraba de fumar), y dejó que una se fuera porque no quería estar sentada pero tampoco quería estar de pie así que al final tomó la próxima y le hizo una seña a Julián, una seña de despedida, y Julián movió la cabeza sin sacarse el cigarrillo de la boca y ya ella estaba arriba de la micro cuando volvió la cabeza para verlo pero no pudo ver nada porque había demasiada gente y le fue imposible distinguir a Julián.  Esa noche se durmió temprano y al otro día se levantó después del mediodía. Los siguientes tres días apenas tuvo apetito, pero al cuarto sintió como un ataque de hambre y se preparó un par de sándwiches de carne y queso y los devoró viendo televisión. Al quinto día pensó en llamar a Julián pero al recordarlo sintió una especie de dolor, o una especie de mareo, o quizás no sintió nada, sí eso es, no sintió nada, así que no lo llamó a él sino que a una de sus amigas, y les preguntó qué harían esa noche y las amigas le dijeron que irían a beber algo y después a bailar porque era viernes. Almendras aceptó y a las diez de la noche la pasaron a buscar. Fueron al Barrio Estación y entraron en  un local llamado el Tablón. Almendras pidió un vodka damasco mientras que sus amigas se limitaron a la cerveza. Al cabo de media hora, sus amigas le dicen que mire a un miserable sujeto sentado solo en la barra, que fuma sin parar y que y va por su quinta copa. Almendras gira la cabeza y susurra que el sujeto de la barra es Gregorio, o sea yo.
Digamos que tengo un problema con la bebida. O en realidad  no. Digamos que tengo mucho tiempo libre.
La noche anterior había llegado, borracho, a la casa de Milena. Pasé con ella todo el día siguiente. Me dio de comer y de beber. La invité a mi departamento pero como llovía prefirió quedarse. Camino a mi edificio me llamó un compañero para avisarme que estamos en paro por al menos una semana más. Paso por el departamento de Ángela pero no hay nadie. Tan sólo me tomó tres segundos decidirme. Veinte minutos después estaba bebiendo solo en un local del Barrio Estación. Quería conocer a alguien. A la cuarta copa escucho mi nombre. Me giro y me encuentro a Almendras.
Más tarde vamos a bailar. Mejor dicho Almendras y sus amigas bailan. Yo me dedico a beber y a mirarlas.
Las mujeres bailan de frente a los hombres. Se apegan a ellos y cuando se mueven, sus cabellos se deslizan en dirección contraria.
Muchos tipos invitan a Almendras, pero ella sigue sola. Cierra los ojos, mueve los brazos y gira la cabeza.
En un momento, Almendras se acerca y me invita a bailar. Me encantaría, pero me es imposible, respondo. ¿Te es imposible? ¿Por qué?, pregunta ella. Es que mis manos están envueltas en llamas, le digo.

-

· Guía de Capítulos

· Ilustración: “La moda, la carne” lluís ràfols

· Texto: Gregorio Laocoonte. gregorio(arroba)vitrinasur.cl



2 Comentarios »

  • pamela dijo:

    Gregorio
    Lo sabía, desde el primer momento lo supe, por eso seguí leyendo.

  • Cata dijo:

    me lo acabo de leer entero hasta acá… buenisimo! es serio.
    esperaré el otro capítulo!


Deja tu comentario!

Puedes usar estas etiquetas:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Puedes utilizar tu Gravatar. Si no tienes uno, puedes registrarte en Gravatar.com. Ponle personalidad a tus comentarios!