Colección en viaje, arte bicentenario

Lo importante de esta exposición, además del valor estético, es que muestra los autores, técnicas, géneros y obras que han sido legitimados en el transcurso de estos 200 años. Desde esa perspectiva, esta muestra, representa la imagen con que la nación se presenta y se celebra desde el centro, la capital, hacia la periferia, las regiones.


"Colección en viaje" estará abierta hasta el 08 de agosto.

Desde mediados de junio y hasta el 8 de agosto, la pinacoteca de la Universidad de Concepción exhibe la muestra “Colección en Viaje”, selección de obras del Museo Nacional de Bellas Artes, entidad que junto a la Fundación Itaú, gestionaron la itinerancia por varias ciudades de una serie de obras representativas de las artes visuales nacionales, en el marco de los festejos por el Bicentenario y también por el centenario de la construcción del edificio del Museo en Santiago.

La muestra consta de 45 obras divididas en 7 ejes temáticos:

-Retrato(s) de colección: 6 obras que incluyen los autorretratos de Julio Ortiz de Zárate de 1923 y Camilo Mori de 1924 y fotografías contemporáneas como la de Paz Errázuriz tomada de su serie boxeadores.

-El cuerpo en el arte, entre el pudor y el desacato: 9 obras que contienen trabajos de artistas fundamentales en la expansión de los sentidos del arte, como Lotty Rosenfeld y su intervención una milla de cruces sobre el pavimento que dio origen a una nueva forma de entender la critica que el arte realiza sobre las nociones rectoras de la convivencia social. Este trabajo propició la escritura de Desacato, publicación con textos de ensayistas, novelistas y artistas visuales que experimentan nuevos horizontes en la escritura y la crítica, basados en las posibilidades que la intervención de Rosenfeld provoca. José Balmes y Eugenio Dittborn, entre otros, también forman parte de esta sección.

-Narración histórica: 3 obras que representan escenas de la historia del Chile. El combate de Casma, el dieciocho de septiembre y un óleo de Rugendas sobre el presidente Prieto forman la muestra de este formato clásico en los periodos fundacionales de las distintas naciones.

-Imaginario religioso: Esta sección nos muestra algunas de las primeras obras que fueron pintadas en Chile, los cuadros referidos al imaginario religioso constituyen el material más antiguo registrado en el país, anterior incluso al proceso de declaración de la independencia. La mayoría de la obras de este periodo y temática no registran los nombres de sus autores ni la fecha de su creación.

-En torno al paisaje: 10 obras dan cuenta de uno de los motivos clásicos de la pintura. El realismo del sur de Roberto Matta y maestros tradicionales como Alberto Valenzuela Llanos los podemos encontrar aquí.

-La mirada en reposo, el objeto en el arte: El motivo de las naturalezas muertas y los estudios sobre la composición de los objetos, es lo que recoge este eje temático, Claudio Bravo y el impresionante realismo de Demetrio Reveco son algunos de los artistas que ilustran esta parte de la colección.

-Convergencia y divergencia: Contiene 8 cuadros que experimentan con las formas geométricas y elementos del op art, Nemesio Antúnez y Matilde Pérez forman parte de este tema.

Lo importante de esta exposición, además del valor estético de cada uno de los trabajos, es que muestra los autores, las técnicas, los géneros y las obras que han sido legitimadas en el transcurso de estos 200 años. Al momento de plantear la fundación de una nación, es preciso contar con ciertos dispositivos que encarnen el espíritu de ella y la sitúen dentro de un status de modernidad. Los premios nacionales de ciencia y literatura, por ejemplo, forman parte de estas estrategias, la fundación de un Museo Nacional de Bellas artes, también. La historia de la sensibilidad de un país y de los imaginarios sociales dominantes, se puede leer desde la historia del arte. Desde esta perspectiva, esta muestra, representa la imagen con que la nación se presenta y se celebra desde el centro, la capital, hacia la periferia que constituyen las regiones.

Más allá de estas reflexiones de orden político, me interesa destacar el carácter heterogéneo de la muestra. La variedad de técnicas, géneros y estilos da cuenta de un arte que se constituye a sí mismo, sin escuelas y maestros heredados desde siglos, como el caso de Europa. En Chile, pintura y fotografía, por ejemplo, aparecen casi simultáneamente, más aún, si consideramos la fecha de actividad pictórica de quienes son considerados maestros de la pintura chilena como José Gil de Castro o Alberto Valenzuela Llanos, ya contamos con una producción fotográfica importante y para que decir, siglos de historia de la pintura universal. Plástica chilena que nace cuando el mundo preparaba el camino para la muerte del arte, plástica chilena en busca de la composición cuando el impresionismo descomponía todo y a la vuelta de la esquina de esa gran explosión de las formas que conocemos como vanguardias históricas.

Fotografías: Diego Escobar

Por: Pablo Angulo Vera
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2 Comentarios »

  • 1| 30 Julio 2010 - 23:16 | ingrid odgers dijo:

    Muy buen artículo. Me gusta tu orden y capacidad analítica. Muy buen ojo y excelente escritura!!Felicitaciones!!

  • 2| 31 Julio 2010 - 11:05 | Pablo dijo:

    Gracias!
    saludos!!


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