Con una década sobre sus hombros se inauguró Festival Internacional de Cine de Lebu
Es el evento que por estos días se lleva todas las miradas tanto de los lebunenses como de los creadores del audiovisual nacional y en franca escalada también de los internacionales. Es la X versión de un festival que este año cambia su nombre para adueñarse de más fronteras y zarpar aún más lejos. Y por supuesto VitrinaSur estuvo en la inauguración.

Teresita Reyes junto a Catherine Mazoyer, las presentadoras oficiales de la inauguración del festival.
Partió por allá por fines del 99’. Tímidamente, con pocos recursos, poca gente, pocos espectadores. Ciertamente eran más las ganas y la pachorra lo que los había empujado para subirse a tan compleja embarcación. Se trataba de la Agrupación Cultural Festival de Cine Caverna Benavides y de su obsesión puesta entre ceja y ceja de crear un nuevo espacio de calidad para el mundo audiovisual con un trasfondo descentralizador.
Nacía así el Festival de Cine Latinoamericano Caverna Benavides, el cual hasta hace sólo unos años realizó sus actividades principales en la misma caverna de la cual toma su nombre: un enjambre de prominentes rocas con espaciosos recovecos que colindan con el mar. Todo un lujo. Documentales, cortometrajes y películas del momento fueron proyectados en la oscuridad del lugar. Pasaron los años, el festival fue creciendo, se fue internacionalizando, creció el interés de otros países en presentar sus trabajos en la competencia, se firmaron alianzas. Hubo cambios. Muchos.
Y llegaba el 2010. Lo afortunado: llegaba también el cambio de nombre a “Festival Internacional de Cine De Lebu” y sus ventajosas añadiduras. Lo desafortunado: un accidente ajeno al certamen ocurría en la caverna (por el desprendimiento de una roca) y se clausuraba el lugar. Era lo único negativo, lo demás seguía viento en popa.
EN LA RUTA
Partíamos de Concepción a eso de las 5 y media de la tarde. Martes. Día infernalmente caluroso. En el vehículo dispuesto para la ocasión íbamos todos como se dice apretujados pero con los asientos justos. Alguien dijo en broma ¡¡Menos mal que no vinieron los de Tvn¡¡. En realidad, si lo pensamos fríamente, lo que menos podía ser era ser una broma. Minutos más tarde el chofer apretaba el acelerador, algunos aprovechaban a dormir, había unos que sacaban sus audífonos y se taponeaban los oídos y otros que bromeaban y se reían más adelante de algo o alguien. Yo por mi parte me encontré conversando de un momento a otro con un colega de oficio de lo especial por decirlo menos que son algunos de los artistas que nos ha tocado entrevistar. Y claro, nos reíamos.
Eran cerca de las 20.15 cuando íbamos llegando a Lebu. A simple vista me sorprendieron dos cosas: los numerosos rayados religiosos que consignaban las panderetas en las calles y el viento que había en el lugar. De lo primero anoté algunas tales como “Dios es el único en el que siempre podremos confiar” “El hijo debe escuchar los consejos de su padre santo” o “Dios siempre sabe lo que hace” y cosas por el estilo. De lo segundo luego pude confirmar que se trataba de una marca personal de la capital de la provincia de Arauco, y que de hecho lo atestiguaba una frase en el frontis de la Biblioteca Municipal “Lebu, donde el viento es cultura”. También luego me lo reconfirmó una cocinera de una de las cabañas donde nos alojamos. Miento, hubo una tercera cosa que me llamó la atención: la estatua del poeta Gonzalo Rojas que da la bienvenida cuando se entra a la ciudad. Y en Concepción pensé segundos más tarde ¿quién debería estar en esa estatua?.
LA HORA D
21.15 y una voz en off daba inicio al certamen: “Bienvenidos al Festival Internacional de Cine de Lebu” se escuchó decir y luego con un loop de música que me pareció pertenecía a Bloc Party comenzaba un video introductorio con la historia del festival, sus hitos y personajes invitados entre otras cosas. Hasta a Emir Kusturica (invitado del año pasado) se le pudo ver y escuchar desear un feliz cumpleaños al cinéfilo encuentro. Era una pantalla gigante instalada en el escenario del Gimnasio Municipal de la comuna, lugar elegido para la inauguración del certamen desde que se dejó la Caverna Benavides.
Y hacían su aparición las presentadoras de esta décima versión del festival, o maestras de ceremonia para los más protocolares. Eran las actrices Teresita Reyes, quien con humor reconoció que ya se estaba convirtiendo en “la niña símbolo del festival” y la joven Catherine Mazoyer (Sexo con Amor, Machuca). Luego hubo un prolongado tiempo dedicado a España -es el país invitado de este año- que incluyó una presentación de Flamenco de la Academia Latidos.

Con un público de todas las edades se llevó a cabo la velada del Festival Internacional de Cine de Lebu que se extenderá hasta el sábado 30.
Entre tanto, entre el sonido de las castañuelas y los zapateos se escuchaban salpicantes llantos de guaguas en el recinto, lo que evidenciaba que algunas familias de forma íntegra se habían instalado en las dependencias del gimnasio. Éste estaba adornado en el techo con numerosas banderas de los países en competencia tales como Cuba, Irán, México, Bolivia, Francia, Perú e Inglaterra por nombrar algunos. Las categorías fueron Documental Internacional y Regional y Cortometraje en la mismas subcategorías.
Era el turno de la exhibición de Camino, de Javier Fesser, la cinta española encargada de inaugurar el festival y reciente ganadora de seis estatuillas en los Premios Goya como mejor película o mejor director entre otras. Para su presentación se invitó a Javier Muñiz, jurado internacional y fundador en Madrid del Festival Internacional La Boca del Lobo que ya va en su doceava edición. “Es una película para que les de más ganas de vivir” fue su sentencia y se apagaron las luces. El resto lo dijo el aplauso cerrado que emergió del público cuando la película terminó.
LO DE FONDO
Puntos importantes. Este año el certamen contó con una nueva sede internacional en Madrid, la que sumada a la ya existente en Cuba, proyectan cada vez más el trabajo y competencia del festival. “Hace 10 años que nace este sueño, que desde la caverna Benavides en 1999, nos planteábamos el desafío de acoger a las mejores producciones nacionales e internacionales, grandes personalidades, formación de calidad. Hoy puedo decir que para mi, el equipo y muchos más, existe la certeza que hemos cumplido este sueño a cabalidad, significando hoy en día una gran responsabilidad y compromiso” relató Claudia Pino, Directora y fundadora del encuentro. De hecho al mismo tiempo que se exhibían las realizaciones en Chile también se hacía en estos otros lugares. Por otra parte se incluyó por vez primera en la parrilla el género de terror y fantasía como respuesta a la creciente olas de creaciones que han aparecido en el último tiempo. Y en tercer lugar, se firmó un compromiso entre la autoridad regional, la Cámara de Turismo y los representantes del Festival para recuperar para la XI versión del festival la Caverna.

Claudia Pino, Directora y fundadora del certamen, feliz dando su firma por el acuerdo alcanzado para recuperar la Caverna Benavides.
Por último, para finalizar la jornada de inauguración se realizó un coctail en la misma Caverna Benavides, encuentro muy esperado por todos puesto que allí se realizaría la esperada firma de la recuperación de ese espacio. Y se hizo. Allí después de un breve discurso, que tuvo entre otros al realizador Roberto Matus, se firmó la carta, hubo aplausos y se siguió el festejo con mayor y más sobrada razón. Entre tanto, ya eran cerca de las 2 de la madrugada, y nosotros nos marchábamos a nuestros aposentos de temporada. De vuelta por las curvilíneas calles de un a esas horas templado Lebu para ir a parar a las Cabañas de Molina en el sector del complejo turístico Chiflón Leufú.
Era miércoles. Otro día. A eso de las 10.30 de la mañana nos enrumbábamos de vuelta a Concepción. Pero en Lebu apenas comenzaba la actividad festivalera cinéfila, pues desde ese día partía la competencia, había exhibiciones tanto en Isla Mocha como en Cañete, se iniciaban talleres, charlas, clases magistrales, se realizaban cortometrajes incidentales entre los invitados y se visitaba cárceles entre muchas otras actividades. De hecho ahora cuando Gonzalo Rojas parecía despedirnos a la salida de la ciudad, en el Salón de Eventos Costanera, se llevaba a cabo el taller de Animación en Plasticina “Moldeando sueños” dictado por Vivienne Berry. Quizás todo esto no se trate nada más que de moldear sueños venía pensando para mis adentros mientras íbamos dejando lentamente atrás esa tierra de vientos, ríos y cavernas. Porque nosotros también llevábamos en nuestras cámaras fotográficas registrado tal vez uno de los mejores sueños que en materia artística cultural se le puede pedir a una comuna y región. La inauguración de una década de un Festival Internacional de Cine. Y lo mejor de todo, que tiene cinta para rato.
Fotografías: Pedro Pinto













toda la suerte del mundo con el festival, es necesrio contar en todas las ramas artisticas con este tipo de instancias internacionales e importantes, para que el trabajo de los nuestros se comience a exhibir afuera tambièn. me gustaria mucho ir a lebu, espero ir el proximo año,saluds.
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